Miss Eve

mujer.milico

Esa mujer es enorme. Tiene las manos gordas y el cabello negro. Me toma del cuello y me obliga una poner la cabeza Debajo del chorro de agua helada de una canilla del patio. Me ahogo. Es invierno, es Julio, es mi cumpleaños. Hoy cumplo tres años. Hace minutos sentí que me orinaba. Le pedí permiso para ir al baño. No me contestó. Nunca lo hace si le hablamos en castellano. Cuando estoy nervioso no me sale el tímido inglés que estoy aprendiendo. Me esfuerzo. Pero no aguanto más. “Miss Eve ¿Puedo ir a la toillet? “ Voy, me alivio. Vuelvo. Cuando entro en la salita todos se paran y cantan Happy Birthday to you dirigidos por la batuta implacable de la señorita Eve. Corro. Me detengo junto al piletón del patio donde tres nutrias gordas nadan y asoman sus cabezas peludas. Me aterrorizan desde la primera vez que las vi. No puedo seguir. Me paralizo. Las garras de la señorita Eve se me plantan en el cuello. Me obliga a bajar la cabeza y abre la canilla. Escupo, lloro. Nunca más pude mirarla a los ojos.