Planta carnívora

mujer_carniv

mujer_carnivComo tantas otras cosas comienza siendo un juego. Abandono algunas partículas de lo que soy en esa mujer. Se las entrego como quien siembra, como quien fecunda. Cada día me siento más liviano, pero menos entero. He ido desprendiéndome de mis propios fundamentos hasta que -en el vértigo de aquella transfusión- ya no puedo funcionar sin apelar a ella. Me sostiene en el mundo. Me completa con lo que antes era mío pero ahora le pertenece. Impide que caiga en el vacío. ¡Pero me ahogo! Y la hemorragia continúa. Entonces, me hago más ligero para mí mismo pero más pesado para ella. Si me soltara no sobreviviría. Me he reducido a retazos de lo que alguna vez fui y que ahora no son nada. Ya no descanso en ella, dependo de ella. Me toma con todas sus fuerzas para que no naufrague. Me eleva sobre mis propios abismos. ¡Pero me ahogo! Con ambas manos cerradas impide mi derrumbe final. Con ambas manos crispadas -como garras- alrededor de mi estúpido cuello.